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sábado, 15 de septiembre de 2012

Almuerzo con torta

No se trata de optar por lo menos saludable de la tierra sino de que siempre tuve en la cabeza invertir las comidas y hacer postres que parezcan comida y comidas que parezcan postres. Esta es la única que hice hasta ahora (las ideas son infinitas).
Es sencillamente este pan de zapallo relleno de choclo y cubierto de puré de batata. Pero se ve como una torta y eso es lo que importa (aparte de que está buenísimo). La idea es explotar lo más dulce de los ingredientes salados. Podría haber apelado también a la remolacha y la zanahoria. Es sólo una versión entre tantas:

El relleno:
  • Choclo: 1 chico o medio grande.
  • Leche: 1 o dos cucharadas.
  • Comino molido, nuez moscada: a gusto.
Yo cociné el choclo, lo desgrané y después lo molí un poco con la leche y los condimentos para que quedara más cremoso. También se puede rallar antes de cocinarlo, como cuando hacemos humita, pero puede que quede demasiado húmedo y el relleno se desarme.

La cubierta:
  • Batatas: 1 mediana.
  • Leche: la necesaria (va a depender de las batatas).
  • Margarina: una cucharadita.
  • Escencia de vainilla: una cucharadita.
  • Nuez moscada y pimienta: a gusto.
Esto es sólo hacer un púré de batata como siempre pero con vainilla y cuidando que no quede muy flojito. Hubiera sido ideal poder usar la vainilla natural y no la esencia, pero no tenía. Como todo, hay que adaptarse a la alacena.

viernes, 10 de agosto de 2012

Pan de zapallo a la ensalada

Los viernes almuerzo con más calma. Pero igual es un almuerzo, así que decidí rescatar del conge un pan de zapallo que había adaptado de unos muffins que enconté acá para aprovechar un zapallo que amenazaba con pasar a mejor vida (nada se pierde, todo se transforma).
La historia es más o menos así. Tenía ganas de probar la masa de zapallo y esta receta me resultó tentadora porque no llevaba huevo (el zapallo cumple a veces esa función). Pero no tenía moldes para muffins ni pirotines ni nada por el estilo y para no andar con medias tintas hice una readaptación total cambiando casi nada: lo hice en molde de budín y le saqué la mitad del azúcar.
Quedó así:
Tenía estos ingredientes:
  • 300 g de harina de trigo integral
  • 80 g de azúcar
  • 1 cucharadita de polvo para hornear
  • 1/2 de sal
  • 1 de canela
  • algo de nuez moscada y pimienta
  • 150 ml de leche
  • 150 ml de aceite neutro
  • 1 taza de puré de zapallo
y lo hice así:

Mezclé el puré de zapallo con el aceite y la leche (los húmedos) y les agregué el azúcar y los secos (o sea, todo lo demás). Mezclé con cuidado de que no se hicieran grumos (igual no tiene mucha historia porque los húmedos no son muy líquidos, por el zapallo). Todo eso lo volqué en un molde de budín enmantecado y enharinado y lo cociné en horno moderado por media hora. Mi molde mide unos 30 cm de largo, pero esto funciona en cualquier tamaño aunque varía el tiempo de cocción.

Como decidí usarlo de almuerzo lo acompañé con una ensalada de tomate, espinaca (cruda) y zanahoria.
Así:
Usé la mitad del pan que había hecho, el resto será destinado a otros fines aún inciertos.